Yo trabajaba por la mañana y por las tardes, de lunes a viernes, formaba parte de un equipo en el que realizábamos turnos para atender. Contactamos con enfermeras, trabajadores sociales y especialistas de todo tipo, incluso, psiquiatras, porque detectamos muchos problemas de desarraigo y adaptación, lo que se traducía en crisis de ansiedad e insomnio. También se adhirió la Escuela de Odontología de la Universidad del País Vasco, por ejemplo.
Aunque había tenido algún contacto profesional, la verdad es que esta experiencia me sirvió para conocer otra realidad. Además de los problemas sanitarios, nos dimos cuenta de que también tenían mucha necesidad de reunirse. Poco después, los domingos, creamos talleres sobre derechos humanos, para conocer el entorno o realizar trámites burocráticos, y establecimos contactos y redes con otras organizaciones.
El derecho a la sanidad es para todos, como la educación.
Empleamos mucho tiempo y todos éramos, y seguimos siendo, voluntarios. Yo volvía encantada a casa por la satisfacción del contacto directo con la gente, de haber echado una mano a quien lo necesitaba. Creo que tenemos mucha suerte por haber nacido aquí y que nos debemos los unos a los otros. El derecho a la sanidad es para todos, como la educación.
Además, ellos, los beneficiarios, te lo agradecen y participan, quieren contar su experiencia y ayudar a otros. Nos daban información sobre sus problemas y así detectábamos los cuellos de botella en la atención sanitaria. La solidaridad se contagia y engancha porque lo que recibes es mucho más de lo que das. Tú ofreces experiencia y tiempo y recibes un cariño incondicional. Entre otros, nos han echado una mano una doctora colombiana y otro chino, y un árabe que estudia Medicina y nos presta sus servicios como traductor.
Por cierto, aunque nos llamamos Médicos del Mundo, los sanitarios no somos mayoría en la asociación. Aquí hay de todo, incluso periodistas, y profesionales de la salud que no quieren ejercer como tales. También muchas áreas de intervención y la más reciente es un grupo que aborda el problema de la prostitución y la trata de personas con fines de explotación sexual. Y siempre trabajamos con otros grupos afines en sus propósitos porque, como todos sabemos, la unión hace la fuerza.



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