G. ELORRIAGA/ Impulsada por EL CORREO y con la colaboración destacada de BBK, la consejería de Vivienda y Asuntos
Sociales del Gobierno vasco, y la Asociación de Municipios
Vascos-Eudel, la segunda edición de 'País Vasco. Un alma solidaria' cerrará el
próximo día 30 el plazo de recepción de solicitudes.
'Alma Solidaria' volverá a repartir 100.000 euros entre un máximo de
cinco ganadores, según sus necesidades de financiación. Junto a la
retribución económica, el diario también publicará una página
divulgativa de las actividades de cada uno de los proyectos premiados
con el fin de que puedan sumarse otros recursos, tanto materiales como
humanos.
El pasado año, la Comisión Antisida de Vizcaya, Cáritas
Diocesana de Bilbao, las agrupaciones Bidesari y Berpiztu Elkartea y la
asociación ayalesa de familiares y personas con enfermedad mental
Asasam obtuvieron la aprobación del jurado, formado por personalidades
del mundo de la cooperación. La primera convocatoria reunió ochenta
demandas provenientes de todos los campos de la acción social.
La prevención del contagio de la mencionada enfermedad
de transmisión sexual dentro del colectivo de inmigrantes llegados del
Magreb y África subsahariana, un taller de nuevas tecnologías para
personas mayores en riesgo de exclusión y la inserción sociolaboral de
individuos dependientes privados de libertad, fueron los objetivos de
las tres primeras entidades, radicadas en Vizcaya. La creación de un
espacio intercultural en un barrio con gran número de residentes
extranjeros extracomunitarios y el apoyo a las personas discapacitadas
a través del mantenimiento de un centro ocupacional, constituyeron los
fines de dos agrupaciones, una guipuzcoana y otra alavesa, que también
consiguieron beneficiarse de las partidas asignadas.
La iniciativa pretende sensibilizar a la población sobre
las condiciones de desprotección y riesgo de marginación de amplios
colectivos, fundamentalmente aquellos que componen el denominado
'cuarto mundo' y, en paralelo, fomentar la creación de recursos que
favorezcan su inclusión. Entre otros fines, sus bases se refieren a
grupos como los compuestos por los extranjeros recién llegados y sin
recursos, los individuos aquejados por problemas físicos, psíquicos o
enfermedades mentales, los mayores o el colectivo diverso de los
drogodependientes.
Infancia y juventud
Además, 'País Vasco. Un alma solidaria' recoge en sus
bases la atención a la infancia y la juventud, mediante actividades
tanto de tipo asistencial como preventivo. El compromiso activo de los
ciudadanos a través del voluntariado representa también una labor
esencial para el programa en sus dos ediciones.
Los criterios que se aplican en la valoración de las solicitudes se hallan expuestos en su
web Álma Solidaria y
aluden a la necesidad de que los proyectos presentados se hayan
desarrollado, estén en curso o vayan a realizarse entre este año y el
próximo, y recalcan la exigencia de viabilidad en sus aspectos
económicos, técnicos o de gestión. A ese respecto, se exige una visión
realista de las posibilidades y requerimientos de sus posibles
beneficiarios.
El componente de creatividad e innovación, el impacto
social, o la relación coherente entre los medios empleados y los
resultados previstos, también se encuentran entre las características a
tener en cuenta. En lo que respecta a la dotación, cabe destacar que
las bases precisan la necesidad de que un 90% de la contribución se
dedique de forma directa al proyecto y que no se financiarán, en ningún
caso, los gastos corrientes, de mantenimiento y funcionamiento
genéricos, de la entidad adjudicataria.