Este proceso, que se produce cada cuatro años, conforma la parte mayoritaria, siete de los trece componentes del órgano encargado de la supervisión del cumplimiento tanto de las obligaciones éticas de la actividad de BBK Solidarioa como de velar por el uso correcto del Fondo de Solidaridad. El reglamento establece la inclusión de cuatro representantes de los titulares de depósitos solidarios, a los beneficiarios dos y uno por los colectivos adheridos y colaboradores.
BBK Solidarioa capta ahorros de aquellas personas que pretenden dar una finalidad social a su dinero y gestiona sus entregas en forma de préstamos a muy bajo interés para que puedan acceder a ellos individuos en riesgo de exclusión social. Una parte de los intereses generados por estos depósitos y el doble de dicha cantidad, aportado por la caja, se destina al Fondo de Solidaridad que financia iniciativas de economía social, proyectos de cooperación al desarrollo y de relieve social. A final del pasado mes de mayo, el saldo del ahorro solidario superaba los 90 millones de euros y la financiación canalizada por el Fondo acumulaba otros 52 millones.









