Programa Beregain

A veces, les cuesta expresar sus emociones más básicas, acariciar, besar y hablar con sus hijos”.
06 de Noviembre de 2009
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
GERARDO ELORRIAGA /  “A menudo sufren la falta de vínculos”, explica Natalia Ibarrondo, coordinadora de Beregain, refiriéndose a los problemas comunes de sus usuarias. “Han repetido historias de abandono, relaciones inestables y carecen de redes sociales de apoyo”. La estabilidad emocional es un requisito imprescindible para alcanzar la madurez y, junto al seguimiento educativo, el programa proporciona otra orientación de tipo psicológico.

La autonomía personal  precisa de formación y también de una orientación  que refuerce los lazos familiares, a menudo dañados, pero que también evite conductas negativas. “Por ejemplo, para que no toleren ciertos comportamientos peligrosos que se generan por mera dependencia ni que tampoco caigan en el utilitarismo, en ir con alguien porque les da dinero para ellas y sus hijos”.

Sus experiencias también inciden en las maneras con que afrontan la nueva condición de madres. “Si envían mensajes contradictorios  a sus hijos los confunden”, advierte y hace hincapié en la necesidad de  responsabilizarlas en todo lo que hacen y cómo lo hacen. “Han de cubrir las necesidades materiales y afectivas de los niños”. A ese respecto, Ibarrondo reconoce que, a menudo, les cuesta establecer relación con los pequeños. “A veces, les cuesta expresar sus emociones más básicas, acariciar, besar y hablar con ellos”.

Maridos que no permiten que salgan de casa
La coordinadora de Bidegain lamenta el desconocimiento en torno a la situación de las mujeres inmigrantes, sobre todo, de aquellas que permanecen en sus hogares, que apenas balbucean el castellano y desconocen sus derechos en un país que les resulta extraño. “Hay casos increíbles de chicas que llegan con dieciséis años y sus maridos no facilitan el aprendizaje de la lengua, no les dan dinero ni permiten que salgan de casa”.

El coraje que demuestran quienes rompen ese aislamiento y condiciones de maltrato es encomiable. “Frecuentemente, son trabajadoras sociales las que las animan a dar ese paso porque están solas y nadie sabe de su drama”. Asumir el reto de iniciar una nueva vida siempre resulta complejo. “Han de interiorizar la historia sufrida para avanzar e iniciar otra completamente distinta, en libertad y sin amenazas”.

Más noticias sobre…

Beregain, Fundación Itaka Escolapios



Siguenos a través de:TwiterFacebookRSS

BUSCADOR AVANZADO

Vocento

Creacion paginas web