Editada por la Fundación 'Vivir sin drogas' y BBK
El último informe del Ararteko pone de manifiesto que los jóvenes vascos tienen, en general, muy buena relación con sus familias y que, hasta los 14 años, los padres y madres son escuchados y pueden influir en sus hijos e hijas. Por lo general, los chicos y chicas que empiezan a fumar lo hacen alrededor de los 13 años y a beber con no mucha más edad. Es muy importante que sus familias les preparen a tiempo para los riesgos que van a afrontar, ya que en cuanto llegan a la adolescencia, especialmente los chicos, viven la necesidad de romper con el mundo paterno.
Una base educativa sólida
La guía, por tanto, ayudará a padres y a educadores a tratar con sus hijos e hijas o con su alumnado esta problemática social , de manera que consigan ofrecerles unas bases sólidas para sus respectivas conductas de cara a la adolescencia.
Estructurada en diez puntos la guía aborda los siguientes temas:
Paso 1. Aprenda a escuchar realmente a sus hijos e hijas.
Paso 2. Hable con sus hijos e hijas acerca del alcohol, el tabaco y las otras drogas.
Paso 3. Ayude a sus hijos e hijas a sentirse bien consigo mismos.
Paso 4. Ofrezca un buen ejemplo.
Paso 5. Ayude a sus hijos e hijas a desarrollar valores firmes y adecuados.
Paso 6. Ayude a sus hijos e hijas a afrontar la presión de los compañeros.
Paso 7. Establezca normas familiares claras y estables.
Paso 8. Fomente actividades recreativas.
Paso 9. Ayude a sus hijos e hijas a tomar decisiones.
Paso 10. Actúe como padre, madre y como ciudadano.




