Teleasistencia
Entre otras prestaciones, el servicio avisa al usuario de las alarmas detectadas que controlan escapes de gas, de la presencia de humo o de una inquietante inactividad, asimismo envía mensajes recordatorios a través de la televisión, apoya sus ejercicios de rehabilitación o controla sus constantes vitales.
Solución en su propia casa
Los promotores de este proyecto, conocido como Auzolan Senior, son un grupo de voluntarios vinculados al entorno de los padres pasionistas. Cuando, hace cuatro años, se celebró el medio siglo del establecimiento de la orden en el barrio, elaboraron un libro en torno a la zona en el que se desvelaron algunas de sus principales necesidades. “Encontramos un problema de aislamiento y dependencia de individuos de
Colaboración fundamental de BBK
Con el asesoramiento
de Ikubo, consultoría especializada en redes y servicios de telecomunicaciones,
y el centro tecnológico Robotiker, en el 2008 establecieron el proyecto piloto
con ocho beneficiarios. BBK apoyó la primera fase y desde mayo de 2009 al
momento presente ha contribuido a mantener la centralita y ampliar el número de
abonados. “Su colaboración ha permitido dar los pasos fundamentales con
seguridad”.
Protagonismo de los usuarios
Auzolan Senior pone el acento de su servicio de teleasistencia en el
protagonismo de los usuarios. “Esta solución la han diseñado ellos y la
aceptación es directa”, arguye Murillo, y sitúa en este carácter voluntario y participativo la
clave del éxito. “Los vecinos nos llaman para pedir el servicio y no hay
problemas para aceptarlo porque ya lo conocen. Se ha socializado el
mensaje”.
El teléfono y el monitor de televisión, aparatos domésticos comunes, son
las vías de conexión. “Otros recursos son más intrusivos, mientras que
aquí son elementos ya familiares con los que interactúan
tranquilamente”, alega y rechaza los controles exhaustivos o la
monitorización permanente de toda actividad.
Sentirse escuchados
“Ellos cargan la información que quieren”. Frente a detectores de
movimiento, se han elegido procedimientos menos agresivos como un
detector de apertura del frigorífico que genera un aviso si constata que
la puerta del aparato no ha sido abierta en veinticuatro horas. “Han de
sentirte en su casa y ser escuchados”, alega.
Extensión a otros municipios
Mantener este laboratorio virtual e, incluso, replicarlo, han
constituido los objetivos de Auzolan Senior a lo largo de este tiempo.
Los usuarios siguen implicados en la mejora de la atención recibida y
los responsables del servicio se plantean su extensión a otros
municipios vizcaínos que ya han manifestado su interés al respecto.
“Siempre les planteamos una reflexión sobre la mejor manera de entrar y
si no la hay, como ocurrió con el bagaje pasionista en Amorebieta, habrá
de ser la Administración la que la implemente, aunque habrá de
enfrentarse a más reticencias”.
Además de estas iniciativas, el colectivo se ha unido a otras propuestas
similares en Chipre, Grecia, Alemania y Gran Bretaña para testarlo
conjuntamente y cruzar información. Paralelamente, cada año, se realiza
una revisión del sistema en el que se plantean nuevas demandas que se
trasladan a los colaboradores técnicos. “Estamos hablando de un servicio
que costaría 5,5 euros al día con 100 personas conectadas y una
estructura permanente de atención, en total, 180 euros al mes, lo que
supone un precio accesible para un importante sector de población capaz
de beneficiarse”.










