Funcación Alaine

Se llamaba Alaine y, en su memoria, la fundación que lleva su nombre construye desde 2007 escuelas, centros de educación secundaria y formación profesional, además de salas de maternidad, en Benin y Togo
05 de Noviembre de 2010
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Una joven bilbaína inspira el trabajo de toda una ONG en África
La Fundación Alaine ha puesto en marcha cinco escuelas y tres institutos de Secundaria en Benin
MARTA R. ROMÁN/ "Desde muy pequeñita Alaine no entendía que hubiese otros niños que no vivían como ella, se preguntaba por qué el mundo está dividido entre los que los que lo tienen todo y los que no tienen ni para comer, por qué hay un primer mundo y un Tercer Mundo".
Esta joven inspira a diario a las personas que forman la Fundación Alaine. Siempre tienen presente su carácter generoso y conciliador, su encendida lucha contra la injusticia y su completa disposición a ayudar. Y aunque Alaine falleció hace ya seis años víctima de cáncer, los verbos en presente están bien puestos. Alaine sigue estando. Su tía, Elena Herrera, recuerda la "rebeldía" de su sobrina y reconoce que todo lo que hacen es "un homenaje" al compromiso social que Alaine mostraba con 16 años. "Ella lo hubiese querido así. Estoy segura de que hubiera hecho lo mismo", dice.

Alaine fue el punto de partida para que sus padres y sus abuelos traspasaran su propio dolor,  y en 2007 decidieran poner en marcha una organización que no sólo llevase el nombre de su hija y nieta, sino que de alguna manera perpetuase su espíritu y, sobre todo, su sonrisa.  "Mi hermano se dió cuenta de que, o se encerraba para el resto de su vida, o realmente hacía algo para que la inquietud de Alaine por los contrastes de este mundo no desapareciese, así que creamos la fundación como algo casi familiar".

Salvar la desigualdad entre hombres y mujeres
Tres años después, muchos niños y niñas en Benin, Togo y Guatemala son algo más felices. Los proyectos de la Fundación Alaine les han llevado educación y sanidad para tratar de salvar la brecha entre Norte y Sur que desvelaba a Alaine. "Empezamos en Benin donde casi la mitad de la población está por debajo del umbral de la pobreza absoluta y es el país que mayor diferencia de escolarización tiene entre chicos y chicas, ¡de todo el mundo!", exclama Elena. En ese sentido, la Fundación pone un acento especial en la mujer. "Son países muy machistas donde la mujer depende mucho del hombre. Tratamos de salvar esa desigualdad dándoles escolarización, enseñándoles una profesión y fomentando el autoempleo.

Dice un refrán africano que si educas a un hombre formas a un individuo, pero si educas a una mujer estarás educando a un pueblo. No basta con facilitarles la educación. Es preciso ayudarles a asegurarse esa independencia porque cuando falta el hombre y la mujer no tiene los mínimos medios para defenderse, todo va mal", subraya.  

Escuelas, aulas de informática, centros de salud
...
Cinco escuelas, tres institutos de secundaria, diez aulas de informática, un centro de maternidad y una cancha de baloncesto son algunos de los proyectos que han conseguido llevar a cabo en el norte de Benin donde la escolarizacion de niños y niñas apenas alcanza el 35% y donde, afirma Elena, "un 45% es víctima de explotación infantil y un 15% son vendidos por terceros o incluso por sus propios familiares".

Pronto vieron que sí es importante el bienestar de los menores, no lo es menos la salud de las madres: "La educación ayuda a mejorar su futuro a los que sobreviven, pero pensamos que era preciso dar un paso más porque que el 26% de los niños que mueren en Benin, unos 50.000 al año, lo hacen durante el parto o en los  días siguientes. Cuesta ser consciente de que en África nueve de cada diez madres han perdido al menos un hijo. Para ello sacamos adelante un centro de maternidad con consultas médicas". También han colaborado con Guatemala. "Dos amigas de Alaine fueron como voluntarias para dar apoyo escolar a niños y niñas de un centro de acogida en la aldea de Patzún, aunque tenemos un decidido apoyo con África. No estamos cerrados a ningún proyecto, pero hay tanto por hacer allí...", suspira Elena.

Nuevos proyectos en Togo

La Fundación Alaine quiere ahora ampliar sus acciones al norte de Togo. Su deseo más inmediato es construir un centro de secundaria en Kara. Para ello, como siempre, necesitan de la solidaridad de la gente. Elena cuenta que "desde el principio funcionamos sin estructura para que cada euro recaudado fuese a los proyectos. No tenemos publicidad, ni marketing, nos pagamos nuestros viajes a África, es decir, no tenemos gastos. Nos resulta muy duro gastar, aunque sean pequeñas cantidades, sabiendo que con menos de un euro un niño puede tener un tratamiento bastante efectivo contra el paludismo, una vacuna contra el sarampión o ayudarle a conseguir agua saludable. Por esas causas mueren al año millones de menores en África".
No obstante, la Fundación Alaine está plenamente satisfecha de cómo funciona el boca-oreja. "Somos pequeñitos y, aún así, tenemos 100 socios y otras 500 personas colaboran con nosotros en los diferentes proyectos. Eso dice mucho de la gente".

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