La iglesia de San Nicolás ha sido el punto de partida de esta marcha festiva en la que la voz la han puesto las mujeres gitanas de la asociación Sim Romi, acompañadas de las palmas de alumnos y alumnas de la entidad cultural Kale Dor Kayiko.
"El principal objetivo es compartir, participar juntos para romper los estereotipos de que nos llevamos mal. Y qué mejor que hacerlo en estos días navideños que tenemos ese espíritu en el corazón y podemos acercar las culturas mejor", manifiesta Victoria Jiménez, una de las mujeres que forman parte de Sim Romi.
Yarey Jiménez, una joven gitana de 12 años, ha acudido junto a sus padres y su hermano pequeño. Sus abuelos forman parte de ambas asociaciones. Minutos antes de empezar a cantar el primer villancico, recordaba junto a sus padre cómo antiguamente los gitanos en estas fechas salían a la calle para cantar. "Sería bonito recuperar esa tradición", explican. Junto a ellos esperaba Roberto Moro, un hombre payo de 76 años, alumno del curso de palmas de Kale Dor Kayiko. "Me parece una idea estupenda para ampliar conocimientos". En su caso, empezó las clases de palmas por su especial devoción por el pueblo andaluz y nos revela su próximo reto: aprender a bailar flamenco.
Recorrido por las siete calles
Enclaves tan significativos como la Plaza Nueva, la Iglesia de los Santos Juanes, el edificio de La Bolsa, la Catedral de Santiago, la Biblioteca de Bidebarrieta o el Teatro Arriaga han formado parte del recorrido . Los villancicos tradicionales han sonado al compás del ritmo flamenco. "La idea es pasar una buena tarde todos en conjunto. Queremos romper la imagen del 'gitano' que hay hoy día y dar a conocer más la cultura gitana, para que se vea que podemos convivir perfectamente. Primero conocernos, y después respetarnos", puntualizaron desde Sim Romi.
El grupo formado por Esperanza López, Oti Soto, Patxi Arévalo, Vicenta y Merchor Maroto han aportado su toque personal con las palmas. "Este es nuestro primer acto en público. Puede servir para cambiar y opinar de otra manera. Y aunque ensayar hemos ensayado muy poco, lo complicado será acomplarnos a las mujeres que cantan y las panderetas", contaron minutos antes de comenzar. Al final, más de medio centenar de personas participaron en los cánticos y otros tantos espontáneos se sumaron sobre la marcha.









