FUNDESO
Actualmente Fundeso Euskadi está en plena ejecución de seis proyectos de cooperación internacional y otros tantos en el ámbito educativo. Además, el FOCAD -Fondo para la Cooperación y la Ayuda al Desarrollo de la Agencia Vasca de Cooperación al Desarrollo- acaba de dar luz verde al proyecto 'Apoyo a los procesos de Autodesarrollo de Comunidades Indígenas Misak, Nasa y Afrodescendientes en el Departamento del Cauca- Colombia', que beneficiará a más de 200 familias y que cuenta con un presupuesto de 335.000 euros.
Reforzar las capacidades profesionales de las mujeres
Algunos de los proyectos más destacados se han llevado a cabo en Senegal. Concretamente se está trabajando en estos momentos en Saint Louis, casi frontera con Mauritania, donde se desarrolla un proyecto conjuntamente con una entidad local senegalesa, centrado en el ámbito socioproductivo. Su objetivo: reforzar las capacidades organizativas y profesionales de 500 mujeres que trabajan en el sector del secado de pescado.
"Este sector es importantísimo en la zona. En Senegal hay una tradición muy antigua de comer pescado seco, que origina un comercio muy relevante", afirma Rafael Guardans, fundador y actual Presidente Ejecutivo de la entidad. "Hemos ayudado a estas mujeres a que produzcan su pescado seco en condiciones de calidad de trabajo y calidad de producto, y esto afecta tanto a su calidad de vida como a la de sus ingresos", explica.
Otro de los programas en marcha en Senegal se lleva a cabo al sur de la región, casi en la frontera con Gambia y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Basauri. Allí, en colaboración con "los locales", trabajan en la mejora de la situación sanitaria y ambiental a través de sistemas de evacuación de aguas. "Un proyecto de este tipo cambia la vida de la gente a todos los efectos", asegura Guardans.
Además, desde hace varios años, Fundeso Euskadi lleva a cabo un proyecto solidario en India, con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia y con la colaboración de un socio local. Las acciones cobran vida entre una población muy marginada, un colectivo llamado 'Adivasi'. "Les hemos puesto a su disposición búfalas y hemos trabajado con ellas en el desarrollo agrícola de la zona":
Hasta el momento son 49 los proyectos realizados en Colombia, Cuba, El Salvador, Filipinas, Honduras, India, Mali, Nicaragua, Palestina, República Dominicana y Senegal. El presupuesto asciende a 2,3 millones de euros. En España la cifra total de proyectos realizados supera ya los 420 millones de euros
La mujer, clave en el desarrollo
De todos los proyectos puestos en marcha Guardans prefiere no hablar de más o menos exitosos. "Afortunadamente todos han funcionado de maravilla", corrobora. Pero sí destaca la importante atención prestada al colectivo de la mujer. "Siempre hemos sido plenamente conscientes de que en el mundo en general, pero en los países en desarrollo de una manera muy especial, la mujer es la clave del desarrollo, su papel adquiere un valor fundamental en la seguridad alimentaria, en la estabilidad familiar, en la posible educación de los jóvenes... Y por tanto, acompañarlas en su fortalecimiento y mejora de su capacidad de producción y trabajo es el único camino para que esto funcione".
Los orígenes de FUNDESO
Fundeso nació en Madrid en 1995. Por aquel entonces Guardans llevaba una década trabajando en cooperación internacional. El enfoque de la fundación fue preciso: el fortalecimiento de la sociedad civil en los países en vías de desarrollo.
Poco tiempo después se produjo el desembarco en Cataluña y Euskadi. Desde entonces, en esta última sede, se encuentra al frente Alfonso Mugueta Navajo. "La sociedad vasca es muy sensible y hemos encontrado ahí una capacidad para movernos y desarrollar que ha sido muy importante", señala Guardans.
Durante la primera etapa de Fundeso Euskadi, Guardans recuerda con cariño el trabajo que realizaron con futuros periodistas. Mediante un acuerdo con la Universidad del País Vasco, se pusieron a trabajar en un programa que buscaba que los estudiantes de periodismo se posicionaran cara a cara con la realidad en estos países.
Ahora, su trabajo diario pasa por "superar la crisis y ayudar a que la gente entienda que si aquí las cosas son difíciles, mucho más lo son en otros sitios". A ello añade una reflexión final: "La cooperación internacional no es un capricho para hacer con la calderilla que nos queda en el bolsillo, sino un compromiso del modo de entender el mundo que queremos".
El pasado mes de noviembre Fundeso Euskadi celebró su IV cena benéfica anual en el Palacio San Joseren de Las Arenas (Getxo). Allí reunió a decenas de colaboradores y amigos, a los que agradeció su solidaridad y a los que hizo partícipes de sus últimos logros.
El encuentro tuvo lugar bajo la colaboracación que mantienen con la Cámara de Comercio Británica en Bilbao, "una cámara dinámica y con mucha fuerza". Un nuevo aliado en su misión por transmitir el mensaje de que no es únicamente válido hablar de los problemas de los países en vías de desarrollo, sino que es necesario actuar.










