'E.M. Teje' se ha estrenado en la Alhóndiga y competirá en el Act Festival de Barakaldo
L. RENTERIA / Rubén Mateos tiene 30 años y hace tres que le diagnosticaron esclerosis múltiple (EM), una enfermedad que conlleva la aparición de lesiones neurodegenerativas y crónicas del sistema nervioso central y puede tener como consecuencia una movilidad reducida e invalidez en los casos más severos. Él, como muchos otros pacientes de EM, tiene que hacer frente cada día a "barreras" que pueden pasar desapercibidas para el resto de personas. Pero a diferencia de otros, ha decidido usar el teatro y todas sus posibilidades como medio de expresión para contar "su lucha diaria".
"Todo comenzó cuando tuvimos que hacer un ejercicio en clase", relata Rubén Mateos. Él, Axier García Sáiz y Verónica Mas Checa, estudiantes de teatro, son los máximos responsables de 'E.M. Teje', un trabajo que les ha llevado más de un año de preparación. Rubén se ha encargado, fundamentalmente, del "texto y el guión", pero la puesta en escena y los demás aspectos técnicos y artísticos "han sido cosa de los tres".
¿Qué buscan con este salto a los escenarios? "Sobre todo, concienciar e informar a la gente; hacer visible la enfermedad y al enfermo" porque, si no se lucha contra ella, la esclerosis múltiple "puede conducir a algunos pacientes a la autodestrucción". Frente a eso, "nosotros queremos demostrar a la sociedad" que los afectados por la EM deben conservar sus derechos intactos y cuentan "con todas las posibilidades" de expresarse y llevar una vida digna.
De momento, 'E.M. Teje' se ha estrenado en la Alhóndiga de Bilbao y "competirá" en el Act Festival de Barakaldo a finales de mayo. Sin embargo, cuestionado acerca de la posibilidad de trasladar su obra a la gran pantalla, Mateos es tajante: "No lo creo. Nuestra historia, la de una persona enferma de EM que cuenta sus problemas, tiene fuerza de cerca, mirando a los ojos. Me temo que esa fuerza se perdería en el cine".




