Organizado por Fekoor
"El objetivo del viaje era proporcionar a nuestros asociados una oferta de ocio atractiva y económica que contribuyera a mejorar su calidad de vida", afirma Luis Álvarez, técnico de Ocio, Deporte y Turismo de Fekoor. Por eso, nada mejor que un recorrido de una semana por las principales ciudades de Flandes y sus interesantes reclamos turísticos: el Manneken Pis, la Grand-Place, el Atomium, la Plaza del Burg, la Catedral de San Bavon, el Teatro de la Ópera...
En total, fueron 26 las personas -13 hombres y 13 mujeres- con diversas discapacidades que se desplazaron hasta tierras belgas. "Algunos padecen espina bífida y otros tienen lesiones medulares u otras discapacidades orgánicas", explica Álvarez. Afecciones muy heterogéneas que no les impidieron "desconectar de su entorno habitual -tanto físico como emocional- y estimular su autonomía personal", ya que en muchos casos suelen ser "personas con un alto grado de dependencia".
Hoteles, restaurantes y 'tours' adaptados
El grupo estuvo muy bien atendido en todo momento por los 10 acompañantes y el guía con los que compartieron visitas panorámicas, excursiones, comidas y recorridos por museos y catedrales. "Uno de los principales aspectos que queríamos garantizar era la total accesibilidad de estos lugares y de otros que también formaban parte del viaje. Por eso, escogimos hoteles, restaurantes y 'tours' cien por cien adaptados y transportamos 13 sillas de ruedas -4 eléctricas, 8 manuales y una 'Scooter'- para que no hubiera ningún problema en este sentido".
"El viaje estuvo muy bien pensado y ejecutado", constata Javier Pérez, un bilbaíno que padece una lesión medular desde hace siete años. "En principio, algunos monumentos podían entrañar dificultades para acceder a ellos, pero estaban preparados con rampas u otros mecanismos para superarlas. En uno de los hoteles, por ejemplo, había un salvaescaleras que nos ayudadaba a sortear los escalones".
Pérez usa muletas y silla de ruedas debido a sus problemas de movilidad, pero eso no es obstáculo para que le encante "viajar y practicar deporte". Él ya había participado en otro viaje de Fekoor a Praga, y se muestra muy contento por la visita a Bélgica: "Hubo un gran ambiente en el grupo y tuvimos la suerte de que hiciera muy buen tiempo. Además, los acompañantes estaban bien formados y el guía era magnífico". Esto propició que pudieran admirar "unas ciudades impresionantes y toda su riqueza cultural y gastronómica; todo ello a nuestro ritmo".
Más solicitudes que plazas
Vistos los resultados, no es de extrañar que las solicitudes para estos viajes de Fekoor tripliquen el número de plazas disponibles: "Llevamos una larga trayectoria de más de diez años en los que hemos visitado Francia, el Reino Unido, Alemania, Marruecos... e incluso realizamos un crucero adaptado por Italia", afirma Luis Álvarez. Lo económico del precio hace el resto, ya que los viajeros abonan tan solo el 40 por ciento del importe y la Diputación de Bizkaia subvenciona lo demás.
Así pues, al igual que en ediciones anteriores, el balance de este año es "muy positivo": "Viajar al amparo de 36 personas te ofrece un 'colchón' y una seguridad importantes. Todo el mundo nos ha mostrado su satisfacción, y nuestra intención es repetir el año que viene". Y es que, tal y como asegura Javier Pérez, estas aventuras al extranjero "son muy recomendables porque te permiten relacionarte con todo tipo de personas y -por si fuera poco- suponen una vía inmejorable para superar las dificultades y los miedos propios".





