Voluntariado

Con las vacaciones llegan momentos de mucho tiempo libre que hay quien dedica a una tarea útil y satisfecho: ayudar a los demás
30 de Mayo de 2016
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Un largo y fructífero verano
Fernando, Leire y Natxo en la sede de Bolunta.

L. FERNÁNDEZ | Se acerca el verano y son muchas las personas que buscan llenar su tiempo libre con algo más que unas simpleas vacaciones. Por ello en Bolunta cuentan con el programa Bat Egin que aglutina dentro de una web toda la oferta del voluntariado. "Intentamos ordenar y recoger todas las opciones que hay en el periodo estival. Sabemos que el verano es un marco ideal para muchas cosas y creemos que el voluntariado también puede tener su hueco. Hay muchísima información y nosotros hacemos una selección de programas que nos parecen serios, con un recorrido... incluidas las que promueven las administraciones", explica Natxo Arnaiz, de Bolunta.

En Bat Egin exiten más de 300 opciones diferentes, "pero ni son todas ni se terminan ahí". Campos de trabajo, brigadas, colonias urbanas... múltiples ofertas y de temáticas muy variadas. "Cada vez se anima más gente por el espíritu de ayudar, por el componente internacional en algunos casos, y porque hay muchas cosas para elegir, restauración de patrimonio, campos con personas con discapacidad, con niños... En el voluntariado cabe todo, hay necesidades por doquier y al gusto de cada uno", comenta Arnaiz.

Una de las opciones de las que disponen aquellos que tengan ganas de ayudar es el turismo sostenible solidario. "Algunas agencias además de las opciones normales de un viaje incluyen la posibilidad de acercarte a la comunidad y mezclan turismo con conocer una realidad. En vez de hacer un viaje convencional haces este, es algo nuevo que está creciendo en los últimos años", reconoce el portavoz de Bolunta.

Aquí o en el extranjero

Dos de las personas que se decidieron a participar en la experiencia son Leire y Fernando. Leire, de 20 años, se decantó por continuar en las colonias urbanas que Aurrerantz ofrece en Portugalete, ya que ya colaboraba con ellos durante el año. "Ofrecemos a los chavales un ocio alternativo, es una ludoteca para que puedan estar entretenidos, inculcarles una constancia, jugar todos juntos, además cada mes les ponemos una temática diferente, y el mes pasado hicimos una actividad intergeneracional", explica. Durante el año están 35-40 niños y unos 10 monitores, pero en verano acuden unas 300 familias de la villa y aumenta el abanico de edades desde los 4 a los 17 años. "Este año hemos cogido la película 'Divergente' para trabajar los diferentes valores con ellos y hemos creado las Aurropolis, estamos trabajando ahora con ello", detalla la voluntaria. Este es el segundo año que participa en las colonias urbanas y mientras pueda no se plantea dejar de hacerlo, incluso si puede lo compaginaría con otras actividades. "Me gustaría ir a un campo de trabajo pero el precio de muchos de ellos es alto", reconoce.

"Hay organizaciones que ofertan campos de trabajo en el extranejro en los que tú te costeas el pasaje y luego sale unos 100 euros los 15 días porque se hacen con asociaciones locales...

Luego hay otras posibilidades de experiencias de cooperación que además cada vez proliferan más y sí tiene un coste que no está al alcance de cualquier persona. En Gobierno vasco hay una convocatoria de jóvenes cooperantes para jóvenes de unos 19-20 años hasta los 29 para tener una experiencia de cooperación al desarrollo durante 2 o 3 meses y está subvencionada y está muy bien, es una experiencia muy bonita tanto vivirla allí como para luego a la vuelta poder compartir la experiencia con otros", especifica Natxo.

No importa la edad

Fernando, por su parte, comenzó su vinculación con el voluntariado en una de estas experiencias de cooperación internacional hace cuatro veranos, y a una edad que no suele ser la más habitual, con 54 años. "Yo lo hice a través de Interred que es nacional y tiene delegación en el País Vasco. Tengo una hermana que es maestra en Ikasbide y tienen vinculación. Siempre he estado con la idea del voluntariado, y después de unos años complicados pensé hasta aquí hemos llegado, me planteé otra cosa en la vida y me empezó a entrar el gusanillo así que le dije que si surgía algo que me interesaba", recuerda. Al de un par de meses le llamaron para ir a México y allí se fue. "Me fui a una comunidad muy pequeña perdida en las montañas de México en el estado de Puebla. Allí hay un centro de estudios de educación rural en el que a chavales de las comunidades de alrededor les educan en los valores del mundo rural, las cuestiones indígenas... que está muy arraigado allí". La experiencia fue tan intensa para él que ha vuelto cada año, ya por su cuenta, e incluso ha visitado a los estudiantes en sus propias casas. "He ido a las comunidades de los chavales y no es lo mismo verlos en el centro donde estamos un poco en una burbuja ya que allí están bien atendidos que ir a sus casas. Se te cae el mundo encima. Es tercermundista, sin agua corriente, sin carreteras...

A la casa de una de las chicas voy todos los veranos porque mantenemos muy buena relación e incluso soy padrino de su hijo que allí es muy importante", afirma Fernando.

Tanto Leire como Fernando tienen claro que el voluntariado es una escuela de aprendizaje y totalmente recomendable para aquellos que aún dudan si lanzarse o no. "Para ser voluntario sólo hay que tener ilusión y ganas. Ni límites, ni edades (más de la mitad del voluntariado vasco es mayor de 60 años), ni formación previa, lo importante es querer hacerlo. Igual también hay que tener una mentalidad un poco abierta porque vas a ver otras realidades que no son la tuya", comentan. Además, es una buena forma de eliminar prejuicios, sobre todo cuando se trabaja con personas inmigrantes, como es el caso de Fernando, que actualmente da clases en un aula de apoyo del Corpus Christi. "Los vas comprendiendo, ves sus problemas, conoces más lo que es la realidad y no las cosas que te hacen ver desde fuera", reconoce. "El voluntariado es un factor de cohesión social", asevera Natxo. "Es una forma de ser, una actitud ante la vida".

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