III Edición de la Jornada sobre Discapacidad y Enfermedad (parte 1)

La tercera edición de la Jornada sobre Discapacidad y Enfermedad organizada por BBK se centró en la inserción social de las personas con discapacidad
04 de Diciembre de 2017
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Buscando la inclusión
Ruth de la Cruz, Garbiñe Marañón, Begoña Beristain, Begoña Martín, Anton Fraga y Vicky Barceló.
L. FERNÁNDEZ | El pasado 29 de noviembre se celebraron las III Jornadas BBK sobre discapacidad y enfermedad que en esta ocasión estuvieron centradas en la inclusión social. Para hablar de este término tan utilizado pero tan poco conocido en su totalidad se contó con la presencia de profesionales del sector pero también con hombres y mujeres con discapacidad que pudieron aportar en primera persona su experiencia vital.

Cristina San Salvador, responsable de Obra Social BBK fue la encargada de dar la bienvenida a los numerosos asistentes a las jornadas explicando el por qué de elegir la inclusión como foco de esta tercera edición. "Porque buscamos la mejora de la calidad de vida de este colectivo. Y la igualdad de oportunidades es una de las señas de identidad de la Obra social de BBK", comentó, e hizo especial hincapié en que para lograr la igualdad "sois las personas con discapacidad las que debéis marcar el camino y lo que necesitáis".

Mª José Alonso, abogada especialista en discapacidad en la Fundación Iberoamericana Down 21 y expresidenta de Aleph-TEA, comenzó con las ponencias valorando positivamente el nivel de inclusión del País Vasco, pero lamentando que "la vida de las personas no cambia tan rápido como las expectativas". La letrada hizo un recorrido por la declaración de Derechos Humanos y la Constitución Española y especificó que la UE "se ha comprometido a que no se gasten más fondos para construir instituciones" tomando como tales aquellas residencias donde residen personas con discapacidad y en las que se toman decisiones sin contar con ellos. Sin embargo, a pesar de existir estrategias en la mayoría de países para la inserción "no hay fondos para pagarlas". "Hay una cosa clara, y es que las personas con discapacidad tienen muchas dificultades para poder decidir sobre su vida, sobre todo si tienen un nivel alto de discapacidad y poco dinero", declaró. Y aunque el comité encargado de velar por este tema "ha visto avances, aun quedan muchas barreras".
"Faltan servicios accesibles y asequibles; faltan mecanismos de supervisión del artículo 19 de la convención de 2006 que dice que tienen la libertad de decidir su controlar su propia vida; por ejemplo. También es preocupante la descentralización, que provoca disparidades dentro del Estado, donde cada comunidad lo organiza como considera".
Y aunque ella percibe mejoras aún queda mucho por hacer en diferentes ámbitos. "La accesibilidad cognitiva por ejemplo. En Asturias, Plena Inclusión se encarga de realizar las sentencias y la información de los juicios en los que participan personas con discapacidad en lectura fácil y el juez lo valida. También se está desarrollando un manual de la policía en lectura fácil, para que estas personas comprendan lo que tienen que hacer tanto si son víctimas de delitos como autores. Asimismo hay que tener en cuenta que hay dos grupos que están menos incluidos como son las personas con grandes necesidades de apoyo, y las mujeres y niñas con discapacidad". Entre los avances, María José Alonso comentó la reforma de La LOREG, que modificará la obligación de los jueces de pronunciarse sobre el voto en los juicios de incapacidad. "Se supone que las 100.000 personas a las que se les ha negado el derecho al voto podrán votar pero otros dicen que se les hará un examen lo que quitaría toda la lógica de la reforma".
Y concluyó afirmando que "somos las asociaciones las que tenemos el reto de transformar los servicios", pero teniendo en cuenta que "las personas con discapacidad deben participar activamente" en la transformación.

Mesa redonda sobre inclusión
Tras la ponencia de María José Alonso, en el escenario se formó una mesa de diálogo en la que participaron cinco personas con discapacidad que trasladaron a los asistentes algunas de sus impresiones. Anton Fraga, de Aspace Bizkaia; Garbiñe Marañón, de Apnabi; Ruth de la Cruz Soto, de Gorabide. Vicky Barcelo, de Esclerosis Múltiple; y Begoña Martín, de Argia Fundazioa; fueron los encargados de contar cómo es su día a día, con Begoña Beristain como moderadora.
Todos ellos coincidieron en la costumbre que tienen mucha gente de infantilizarlos. "los compañeros no me dejan hacer a veces cosas y yo soy capaz de hacerlas. Me siento demasiado protegida y no me gusta. Si no pudiera hacer algo lo diría", razonó Garbiñe Marañón. Vicky Barceló por su parte consideró que "somos nosotros los que vamos marcando. Mi actitud siempre es la de gracias por ayudarme, pero mi discapacidad es física y es diferente. Yo mal o sobreprotegida no me he sentido nunca. De hecho trabajo con niños y me dejo ayudar más de lo que necesito porque ellos son el futuro y me parece importante inculcárselo".
Sobre la sobreprotección todos estaban de acuerdo en que no les gusta que les "cuelen". "Si alguna vez me han dicho para que pase, les contesto que yo puedo esperar como todo el mundo", razonó Anton Fraga. Eso sí, una cosa es no tener trato de favor y otra que se les pongan más barreras. "Un coche mal aparcado que no te deja pasar, o una zona de escaleras, o que no haya intérprete en lengua de signos como hay aquí... Hay que diferenciar entre eso y tener preferencias", comentó Vicky.
Preguntados sobre el miedo y el rechazo que pueden padecer por su discapacidad, Begoña Martín lo tuvo claro. "El que alguien tenga esquizofrenia provoca rechazo en los demás y no tiene por qué hacer daño a nadie. Si te conocen cambian de opinión, pero el reto es no tener que necesitar ese tiempo de conocerse".
Tanto Garbiñe como Ruth coincidieron en que durante los años de colegio sintieron ese rechazo por su discapacidad, pero ambas afirman sentirse aceptadas ahora. "Tengo amigos que si estoy mal me levantan". Y Vicky afirmó que en muchos casos el miedo se debe al desconocimiento. "Yo no tengo problema en enseñarles la moto a los niños y a ellos les encanta. La gran labor que tenemos es darnos a conocer". Algo que parecen estar consiguiendo con las nuevas generaciones. "De un tiempo a esta parte somos más visibles y los niños por ejemplo lo ven con naturalidad", explicó Vicky. "Yo doy charlas y veo con qué seriedad y cariño te miran los chavales", aportó Begoña.


Siguenos a través de:TwiterFacebookRSS

BUSCADOR AVANZADO

Vocento

Creacion paginas web